En 2010, una exención de la normativa estadounidense sobre medidas tecnológicas de protección generó mucha atención alrededor del jailbreak de teléfonos. Conviene distinguir entre jailbreak —modificar las restricciones de software del dispositivo— y desbloqueo de operador, que son procesos distintos. La situación legal depende del país y puede cambiar con el tiempo.
En aquella época se hizo popular JailbreakMe, un método basado en una vulnerabilidad del navegador que permitía realizar jailbreak en determinados dispositivos y versiones de iOS. No debe utilizarse hoy: dependía de fallos antiguos ya corregidos y de software sin soporte.
El artículo original incluía instrucciones paso a paso para utilizar ese método. Se retiran porque dependen de vulnerabilidades y versiones obsoletas de iOS. Si necesitas modificar o recuperar un dispositivo actual, utiliza herramientas compatibles con tu modelo y versión, realiza una copia de seguridad y revisa previamente las implicaciones de seguridad y garantía.
Así se da vía libre para aprovechar al máximo todas las aplicaciones que se han creado para estos equipos.
A continuación les dejo el enlace:
